gastos de hipoteca
Hipotecas

¿Qué tipo de gastos incluyen sacar una hipoteca?

¿Qué tipo de gastos incluyen sacar una hipoteca?

Comprar una vivienda es una de las decisiones financieras más importantes en la vida de una persona. Sin embargo, muchas veces el foco se pone únicamente en conseguir una buena cuota mensual y se dejan para el final los gastos asociados a la hipoteca y a la compraventa.

Y ahí es donde suelen aparecer las sorpresas.

Porque sacar una hipoteca no significa solamente pedir dinero al banco. También implica tasar la vivienda, firmar escrituras, pagar impuestos, asumir ciertos gastos de compra y revisar posibles comisiones o productos asociados. La buena noticia es que, desde la entrada en vigor de la Ley 5/2019, muchos gastos de formalización de la hipoteca los asume el banco, no el cliente. Según el Banco de España, el cliente paga la tasación, mientras que la entidad financiera asume notaría, registro, impuestos y gestoría vinculados a la formalización del préstamo hipotecario. 

Ahora bien, hay una diferencia clave que todo comprador debe entender: una cosa son los gastos de la hipoteca y otra muy distinta son los gastos de comprar la vivienda.

En Operfín ayudamos a nuestros clientes a analizar ambos escenarios antes de avanzar con la operación. Si estás pensando en comprar casa, puedes solicitar un estudio hipotecario totalmente gratuito y sin compromiso para saber cuánto podrías financiar, qué gastos debes prever y qué opciones reales tienes antes de comprometerte con un banco.

Gastos de hipoteca vs. gastos de compraventa: la diferencia que debes tener clara

Cuando una persona busca en Google “qué gastos tiene sacar una hipoteca”, normalmente quiere saber cuánto dinero necesita tener ahorrado para comprar una vivienda. Pero, en la práctica, ese dinero se divide en dos grandes bloques:

Gastos de formalización de la hipoteca: son los gastos relacionados directamente con el préstamo hipotecario: tasación, notaría de la hipoteca, registro de la hipoteca, gestoría e impuestos asociados al préstamo.

Gastos de compraventa: son los gastos relacionados con la adquisición de la vivienda: impuestos de compra, escritura de compraventa, inscripción de la vivienda en el Registro de la Propiedad y, en algunos casos, gestoría.

Esta diferencia es importante porque muchos compradores piensan que, como el banco paga varios gastos hipotecarios, ya no necesitan tanto ahorro inicial. Pero no es así. Aunque el banco asuma buena parte de los costes de formalización del préstamo, el comprador sigue teniendo que afrontar los impuestos y gastos propios de la compra.

¿Qué gastos de la hipoteca paga el banco?

Desde la normativa hipotecaria vigente, el banco debe asumir varios gastos de formalización del préstamo hipotecario, siempre que la garantía (el inmueble que se hipoteca) sea una vivienda. Esto ha supuesto un cambio importante para los compradores, porque antes muchos de estos costes recaían sobre el cliente.

1. Notaría de la escritura hipotecaria

La escritura del préstamo hipotecario debe firmarse ante notario. Este coste, cuando está vinculado a la formalización de la hipoteca, lo asume el banco.

Conviene distinguirlo de la escritura de compraventa, que corresponde a la operación de compra de la vivienda y no al préstamo hipotecario como tal.

2. Registro de la hipoteca

Una vez firmada la hipoteca, esta debe inscribirse en el Registro de la Propiedad. La inscripción de la carga hipotecaria también es un gasto que corresponde a la entidad financiera.

3. Gestoría de la hipoteca

La gestoría se encarga de realizar los trámites administrativos posteriores a la firma: liquidaciones, presentación de documentos, inscripción registral y coordinación entre notaría, banco y registro. En el caso de la formalización del préstamo hipotecario, este gasto también lo paga el banco.

4. Impuesto de Actos Jurídicos Documentados de la hipoteca

El Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, conocido como AJD, fue durante años uno de los gastos más discutidos en las hipotecas. Actualmente, cuando hablamos del AJD asociado a la constitución del préstamo hipotecario, lo asume la entidad financiera.

Este punto es importante porque puede confundirse con otros impuestos de la compraventa. Por ejemplo, si compras una vivienda nueva, pueden existir impuestos propios de la operación de compra, que no son lo mismo que el impuesto de formalización de la hipoteca.

 

¿Qué gastos de la hipoteca paga el cliente?

Actualmente, el principal gasto hipotecario que debe asumir el cliente es la tasación de la vivienda. Aunque existen otra serie de gastos que se tienen que abonar que el banco no te dirá en una primera instancia. 

5. Tasación de la vivienda

La tasación es el informe que determina el valor oficial de la vivienda que se quiere hipotecar. Es un paso fundamental porque el banco no solo mira el precio de compraventa, sino también el valor de tasación para decidir cuánto dinero puede prestar.

El Banco de España recuerda que, en préstamos con garantía hipotecaria, el inmueble debe ser tasado antes de firmar el contrato y que el importe máximo del préstamo puede estar relacionado con un porcentaje del valor de tasación. Además, la tasación debe realizarla una sociedad homologada y la entidad debe aceptar la tasación aportada por el cliente si está certificada por un tasador homologado y con una antigüedad inferior a seis meses. 

Este gasto lo paga el comprador o solicitante de la hipoteca. Algunas entidades pueden ofrecer promociones donde asumen la tasación, pero no debe darse por hecho. Por eso conviene analizar cada oferta hipotecaria con detalle y no quedarse únicamente con el tipo de interés anunciado.

En Operfín revisamos este tipo de condiciones dentro del estudio hipotecario para que sepas si una oferta realmente te conviene o si solo parece atractiva a primera vista.

6. Comisiones bancarias: otro gasto que no debes pasar por alto

Además de la tasación y los gastos de compra, algunas hipotecas pueden incluir comisiones. No todas las entidades las aplican, y no todas las ofertas hipotecarias funcionan igual.

Comisión de apertura

La comisión de apertura es un importe que algunas entidades cobran al conceder el préstamo. Según el Banco de España, suele ser un porcentaje sobre el importe del préstamo y, en ocasiones, puede tener un importe mínimo. La entidad debe informar de su importe antes de realizar la operación. 

La Ley 5/2019 establece que, si se pacta comisión de apertura, esta se devenga una sola vez y engloba los gastos de estudio, tramitación o concesión del préstamo u otros similares relacionados con la concesión. Por lo tanto, comisiones que existían antiguamente como la “comisión por estudio” y la “comisión por formalización” de la hipoteca, ya no pueden aplicarse.

Esto significa que, al comparar hipotecas, no basta con mirar el tipo de interés. Una hipoteca con un tipo algo más bajo pero con más comisiones o bonificaciones puede acabar siendo menos interesante que otra aparentemente más sencilla.

Comisión por amortización anticipada

Esta comisión no se aplica al formalizar el préstamo hipotecario, pero si que puede ser un disgusto futuro. Si pasado un tiempo decides devolver parte de la hipoteca antes de tiempo, o cancelarla por completo, puede existir una comisión o compensación por amortización anticipada.

Para hipotecas firmadas a partir del 16 de junio de 2019, el Banco de España recoge límites máximos según el tipo de préstamo. En hipotecas a tipo fijo, la comisión máxima puede ser del 2% durante los 10 primeros años y del 1,5% después. En hipotecas variables, puede ser del 0,25% durante los tres primeros años o del 0,15% durante los cinco primeros, y después 0%.

En Operfín no encargamos de negociar y reducir tanto la comisión de apertura como la de amortización. Este punto es especialmente importante si tienes pensado amortizar pronto, vender la vivienda en unos años o cambiar de banco más adelante.

Seguros y productos bonificados: cuidado con el coste real

Al contratar una hipoteca, muchos bancos ofrecen mejores condiciones si contratas productos adicionales: seguro de hogar, seguro de vida, alarma, tarjetas, planes de pensiones o domiciliación de nómina.

Aquí hay que diferenciar entre obligación y bonificación.

El banco puede exigir determinados seguros en garantía del préstamo, como el seguro de daños sobre el inmueble, pero la normativa establece que debe aceptar pólizas alternativas de otros proveedores si ofrecen condiciones y prestaciones equivalentes. Además, no puede cobrar comisión o gasto por analizar esas pólizas alternativas. 

Por tanto, antes de aceptar una hipoteca bonificada, conviene calcular el coste total. A veces una oferta parece más barata porque tiene un interés reducido, pero exige contratar productos que encarecen la operación año tras año.

En Operfín analizamos la hipoteca desde una visión global: cuota, intereses, comisiones, seguros, vinculaciones y ahorro necesario. El objetivo no es solo conseguir una hipoteca, sino conseguir una hipoteca que tenga sentido para tu situación.

 

¿Qué tipo de gastos incluyen sacar una hipoteca? — imagen 2

Gastos de compra de vivienda que también debes tener en cuenta

Todo lo detallado hasta ahora sirve únicamente para formalizar el préstamo hipotecario. Pero siendo realistas, la gran mayoría de hipotecadas tienen como finalidad comprar una casa, y ahí es donde aparece la segunda parte de la factura: los gastos de la compraventa.

 

No es un detalle menor. De hecho, estos gastos suelen representar el grueso del dinero que se necesita tener ahorrado antes de empezar. Mientras que el banco asume su parte, los impuestos y la gestión de la compra corren por nuestra cuenta, y son los que realmente pueden hacer que el presupuesto se te desajuste.

6. Impuestos por comprar la vivienda

El impuesto cambia según el tipo de vivienda:

Si compras una vivienda de segunda mano, normalmente pagarás el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, conocido como ITP. Su porcentaje depende de la comunidad autónoma.

Si compras una vivienda nueva, normalmente pagarás IVA —o IGIC en Canarias— y, además, puede aplicarse AJD vinculado a la compraventa. En vivienda nueva, el IVA general en 2026 se sitúa en el 10% del valor escriturado, mientras que en vivienda de segunda mano el ITP suele moverse, como regla general, entre el 6% y el 10%, dependiendo de la comunidad autónoma.

Este es uno de los motivos por los que dos personas que compran viviendas del mismo precio pueden necesitar ahorros muy diferentes: no es lo mismo comprar obra nueva que segunda mano, ni comprar en una comunidad autónoma que en otra.

7. Notaría de la compraventa

Además de la escritura hipotecaria, existe la escritura de compraventa. Esta formaliza el cambio de propiedad entre vendedor y comprador.

Los aranceles notariales están regulados, pero el importe final depende del precio de la vivienda y de la complejidad de la operación. Para la compraventa, los gastos notariales suelen moverse entre el 0,2% y el 0,5% del valor del inmueble, según estimaciones del mercado inmobiliario. 

8. Registro de la Propiedad de la vivienda

Después de firmar la compraventa, la vivienda debe inscribirse a nombre del nuevo propietario en el Registro de la Propiedad. Este gasto también corresponde a la compra, no a la hipoteca.

Los costes de registro dependen del precio del inmueble y están regulados. En la práctica, suelen representar un porcentaje reducido sobre el precio de la vivienda, pero deben incluirse en el presupuesto inicial.

9. Gestoría de la compraventa

La gestoría puede encargarse de liquidar impuestos, presentar escrituras, coordinar trámites y asegurarse de que la operación quede correctamente inscrita.

En operaciones con hipoteca, suele intervenir una gestoría porque el banco quiere garantizar que la vivienda queda inscrita y que la hipoteca se registra correctamente. El coste exacto puede variar, pero es otro gasto que conviene tener localizado desde el principio.

Entonces, ¿cuánto dinero necesito para sacar una hipoteca?

Como regla general, muchas personas calculan que necesitan aproximadamente un 20% del precio de la vivienda para la entrada, más los gastos e impuestos de compra. Además, deben sumar la tasación y posibles costes adicionales según la operación.

Los gastos e impuestos de compraventa suelen moverse alrededor del 10% al 12% del precio de la vivienda, aunque el importe exacto depende del valor del inmueble, de la comunidad autónoma y de si se trata de vivienda nueva o usada. 

Por ejemplo, si una vivienda cuesta 200.000 euros, el comprador podría necesitar una cantidad importante de ahorro inicial para cubrir la parte que no financia el banco y los gastos asociados. La cifra exacta dependerá del perfil financiero, del tipo de vivienda, de la comunidad autónoma, del banco y de la negociación hipotecaria.

Por eso, antes de visitar viviendas o hacer una oferta, es recomendable hacer un estudio hipotecario previo. Saber cuánto puedes comprar antes de enamorarte de una vivienda evita frustraciones, pérdidas de tiempo y decisiones precipitadas.

Errores frecuentes al calcular los gastos de una hipoteca

Uno de los errores más habituales es pensar que el banco financiará el 100% de la vivienda y también los gastos. Aunque existen operaciones especiales donde puede conseguirse una financiación superior, no es lo más habitual y depende mucho del perfil del comprador, de la tasación y de la entidad.

Otro error común es mirar solo la cuota mensual. Una cuota baja puede esconder un plazo demasiado largo, seguros caros, comisiones o bonificaciones que aumentan el coste real.

También es frecuente confundir el AJD de la hipoteca con los impuestos de compra. Que el banco pague determinados gastos hipotecarios no significa que el comprador no tenga que pagar los impuestos derivados de adquirir la vivienda.

Y, por último, muchas personas empiezan a negociar con bancos sin tener preparado su perfil financiero. Ingresos, estabilidad laboral, ahorro disponible, deudas actuales y tipo de inmueble influyen directamente en la aprobación de la hipoteca.

¿Cómo puede ayudarte Operfín?

En Operfín estudiamos tu caso antes de que tomes una decisión. Analizamos tu perfil, calculamos el ahorro necesario, revisamos la viabilidad de la operación y buscamos opciones hipotecarias adaptadas a tu situación.

Nuestro objetivo es que sepas con claridad:

cuánto puedes pedir al banco, qué gastos debes preparar, qué condiciones hipotecarias puedes conseguir, qué cuota sería razonable para tus ingresos y qué puntos debes negociar antes de firmar.

Solicitar un estudio hipotecario gratuito y sin compromiso puede marcar la diferencia entre comprar con dudas o comprar con una estrategia clara.

Conclusión: sacar una hipoteca no es solo firmar un préstamo

Los gastos de una hipoteca incluyen mucho más que la cuota mensual. Aunque el banco asume actualmente gran parte de los gastos de formalización del préstamo, el comprador debe preparar la tasación, los impuestos de compra, la notaría de compraventa, el registro, posibles comisiones y productos asociados.

La clave está en no improvisar.

Antes de elegir banco, vivienda o tipo de hipoteca, calcula el coste completo de la operación. Y si quieres hacerlo con seguridad, en Operfín podemos ayudarte a estudiar tu caso de forma gratuita y sin compromiso para que sepas exactamente qué camino seguir.

Preguntas frecuentes sobre los gastos de una hipoteca

¿Quién paga la tasación de una hipoteca?

La tasación suele pagarla el cliente que solicita la hipoteca. Debe realizarse por una sociedad homologada y tiene validez limitada.

¿El banco paga los gastos de notaría de la hipoteca?

Sí, los gastos de notaría vinculados a la formalización del préstamo hipotecario los asume el banco. No deben confundirse con los gastos de notaría de la compraventa.

¿Qué gastos paga el comprador al comprar una vivienda?

El comprador debe pagar los impuestos de compra, la escritura de compraventa, el registro de la vivienda y otros posibles gastos administrativos. También debe asumir la tasación de la vivienda si solicita hipoteca.

¿Puedo incluir los gastos dentro de la hipoteca?

Depende del banco, del perfil financiero y de la tasación. Lo habitual es que el comprador necesite ahorro previo para cubrir la entrada y los gastos, aunque algunas operaciones pueden estructurarse de forma diferente.

 

¿Por qué conviene hacer un estudio hipotecario antes de comprar?

Porque permite saber si la operación es viable, cuánto dinero necesitas, qué cuota puedes asumir y qué bancos podrían ofrecerte mejores condiciones. En Operfín puedes solicitar un estudio hipotecario gratuito y sin compromiso antes de avanzar con la compra.



Artículos relacionados